El
aprendizaje de la historia en los alumnos de primaria y secundaria se facilita
con el uso de estrategias psicológicas y pedagógicas. El manejo del tiempo
histórico a través de la línea del tiempo permite hacer una ubicación temporal
de los sucesos históricos y su relación con el espacio en que se desarrollaron
los hechos y con otros acontecimientos históricos simultáneos. De igual manera,
la causalidad de los hechos permite relacionar con los antecedentes y con la
sucesión de nuevos procesos.
Es
importante para las características de los sujetos cognoscentes establecer en
el tiempo histórico las nociones antes de y después de ósea el pasado_ el
presente_ y el futuro para fortalecer el concepto de cambio social que los
acontecimientos impulsaron.
Por
su parte, la cronología ayuda a ver la historia como una serie de sucesos
relacionados entre sí y como parte de un todo. Es el uso sistemático de las
medidas temporales en el estudio de la historia.
De
igual manera, la comprensión del tiempo
histórico también construye la noción de duración de las etapas históricas que
presentan un conjunto de características similares.
El ya mencionado tiempo histórico e stá íntimamente relacionada con la
representación espacial y con la madurez o evolución psicológica del educando.
Y consecuentemente es un instrumento para percibir el cambio de los modos de
vida y las instituciones a través de los tiempos, lo que lo convierte en la
columna vertebral de la historia.
El
niño y el adolescente requieren construir
progresiva y lentamente la visión de continuidad, pues antes de ella el
tiempo es descontinuo para ellos y todo esto se supera apoyándose en la
cronología y permite gradualmente la madurez cognitiva para su experiencia
cotidiana y su formación escolar.
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